lunes, 12 de enero de 2015

EN LA FICCIÓN


"En la ficción, casi siempre que acabo un libro que me ha gustado es por las palabras que se han empleado, no por lo que me haya enseñado. En última instancia, no creo que la ficción te pueda enseñar demasiado. El lenguaje sí puede producir un efecto inmensamente beneficioso sobre uno, del mismo modo que la música. La música es capaz de cambiar cómo eres, cómo te mueves por el mundo, y de hacerle un bien enorme a una persona. Para mí, al lenguaje le pasa lo mismo en un plano que no necesariamente es intelectual; tiene que ver con la música y con el ritmo de las palabras que operan en algún otro plano.
Eso es lo que me atrapa."
Nick Cave 
(Nick Cave, confesiones de un santo pecador. Mat Snow. Global Rhythm editorial)

martes, 4 de noviembre de 2014

GRAN SESIÓN PSICOGRÁFICA EN BARCELONA


Este próximo viernes, 7 de noviembre, sucederá algo nunca visto en Barcelona. Habrá una Sesión Psicográfica. Lo que significa que Pablo Gallo dibujará a ciegas acompañado por la música espectral de Iago Alvite. De esa manera invocarán a Aldous Huxley. Lo harán el mes en que se cumplen 51 años de la muerte del insigne escritor británico. No puedo perderme algo así. Nunca me lo perdonaría. Me conozco. Sé que arrepentiría siempre. Así que allí estaré. Con mis ojos bien abiertos. Viendo cómo Pablo Gallo dibuja con sus ojos bien cerrados. Viendo a Aldous Huxley aparecerse ante mí. Viendo lo que otro ve en la oscuridad. Viendo lo que la oscuridad tiene que decirme. Viendo algo que nunca he visto. Viendo las visiones que visualiza una mente en sombras.


Breve vídeo de una Sesión Psicográfica realizada en Bilbao


jueves, 30 de octubre de 2014

jueves, 9 de octubre de 2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA SANGRE PRÓXIMA AL RÍO

Avaricia, 1924

De pronto se cruza uno con dos hombres que discuten en plena calle. Dos personas que se increpan, maldicen, se insultan incluso. Y uno no puede evitar ponerse en guardia, agudizar el oído, intentar comprender algo de toda esa bulla mientras espera a que el semáforo se ponga en verde. No puede uno evitar escuchar algo sobre la comunidad de vecinos en la que viven. No puede uno evitar escuchar algo sobre el incívico comportamiento que uno le achaca al otro. 
Cuando el semáforo cambia de color, echo a andar y miro atrás y veo ya unos feos aspavientos, la cólera en los cuatro ojos, la sangre próxima al río.

lunes, 8 de septiembre de 2014

INCENDIO DE BOLSILLO

Yves Klein quemando un lienzo, 1961.

En los últimos días pienso mucho en mi bolsillo. No pienso en mi bolsillo de la manera en que suele pensarse en el bolsillo. No pienso en mi bolsillo en términos monetarios. Pienso en el incendio que podría desencadenarse allí, en mi bolsillo. Imagino una cadena de pequeñas llamaradas que me harían saltar sin ton ni son. Y todo porque hace unos días, de casualidad, leí algo realmente inquietante en el manual de instrucciones de mi teléfono móvil:
“No guarde el dispositivo con objetos metálicos, tales como monedas, llaves y collares. Si los terminales de la batería entran en contacto con objetos metálicos, puede producirse un incendio.”

Nada más leerlo pensé en los años que llevo guardando el teléfono móvil en el bolsillo de mi pantalón, con una despreocupación absoluta, junto a monedas y llaves, objetos metálicos que podrían hacerme sufrir una combustión espontánea. Y, claro, a estas alturas no voy a dejar de guardarlo ahí, en mi bolsillo, tan sólo porque en un librito me digan que podría producirse un incendio. No, sigo con el teléfono ahí metido, en mi bolsillo, junto a monedas y llaves, jugándome la vida cada día, como todas y cada una de las personas que respiran ese oxígeno, invisible, que entra y sale de nuestros pulmones a su antojo un día sí y otro también.


viernes, 5 de septiembre de 2014

PUSILÁNIME

Judex, 1963

Hay palabras mágicas, palabras que funcionan como un imán, palabras que me atraen y que podría imprimir y enmarcar y colgarlas después en las paredes de mi dormitorio. Pusilánime es una de ellas. Pusilánime sería un buen título para una novela, o para un poemario, o para una película, o simplemente como nombre para un bar. Me voy al Pusilánime a tomar unas cervezas, he quedado en el Pusilánime a las ocho, en el Pusilánime ponen las mejores tapas de tortilla de toda Barcelona. Con ese nombre funcionaría seguro. Según la RAE el significado de Pusilánime es el siguiente:
 pusilánime.
(Del lat. pusillanĭmis).
1. adj. Falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes.U. t. c. s.


jueves, 4 de septiembre de 2014

LA MUERTE DE LOS BLOGS

El crepúsculo de los dioses, 1950.


De pronto me siento con fuerzas, más fuerzas que nunca para continuar con este blog. Cuando escucho decir una y otra vez que los blogs han muerto veo como algo urgente resucitar este blog. Es cuando hay que estar ahí, dándolo todo, cuando las piernas flaquean y el aliento desfallece jadeante. Tengo que hacerlo, tengo que revivirlo, aunque termine por convertirse en un muerto viviente, en un blog zombie, me digo que tengo que hacerlo, darle un empujón, aunque sea un empujón hacia un abismo. 
Allá voy. 
Y A ver lo que dura.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

LOS LÍMITES DE LA REALIDAD

Carole Lombard, Supernatural, 1933


Lo confieso, en ocasiones hablo solo. Supongo que todos hablamos solos, aunque sea mentalmente. A veces se trata de una misma y obsesiva conversación, sobre algún conflicto en el trabajo, o con la pareja o sobre fútbol o sobre política internacional o sobre lo que uno debería hacer al día siguiente. Pero me pregunto dónde se encuentra el límite para que esos soliloquios no sean consideramos simple y vulgar locura. 
Aunque algo sí que tengo claro: mientras tema volverme loco no estaré loco.


martes, 2 de septiembre de 2014

SIEMPRE ME ARREPIENTO DE LAS LARGAS SIESTAS


Pongo la alarma del teléfono móvil calculando que tardaré en dormirme entre 5 o 10 minutos y teniendo en cuenta que después dormiré una siesta de una media hora. Dormir más de media hora de siesta me sienta fatal. En total son unos 45 minutos de mi tiempo los que dedico al reposo tras la comida. Si me paso de ese tiempo, y sobre todo si duermo más de una hora, me despierto siempre aletargado, el cuerpo aterido, la boca seca, los ojos irritados, cierta jaqueca. A veces escucho la alarma y la desactivo todavía tumbado en el sofá y me digo que voy a levantarme pero no lo hago y cierro un momento los ojos y cuando los vuelvo a abrir me doy cuenta de que llevo una hora y media o dos horas profundamente dormido y el malestar físico es terrible. Y siempre me arrepiento. Y me excuso, diciéndome que mi cuerpo lo necesita, dormir ese tiempo extra. Pero sé que no es verdad. Me miento. Me miento y me arrepiento. Porque, además, sé que ese exceso de sueño será sin duda como lanzar una cerilla a un pajar, cuando, al caer la noche, se presente una vez más en la oscuridad el maldito Sr. Insomnio con su soniquete infernal.

viernes, 18 de julio de 2014

HORROR VACUI

Grabado de Jean Duvet, La caída de Babilonia, de la serie Apocalipsis

A veces, por la noche, cuando todos parecen dormir y en la calle reina un silencio sepulcral, abro un libro del grabador Jean Duvet y paso un buen rato observando sus obras. No sabría muy bien decir por qué, pero siempre lo hago por la noche. Creo que nunca he observado sus grabados durante el día, y menos aún con la luz del sol. Bueno, recuerdo haber comprado ese libro hace muchos años en la librería del museo del Louvre, y recuerdo haber observado esos grabados con la luz artificial de los focos y lámparas que iluminaban la librería del museo, pero a partir de aquel momento nunca he vuelto a observar los grabados de Jean Duvet en otro momento que no sea de madrugada, rodeado de ese silencio y ese sosiego que no logro encontrar en cualquier otro momento del día. Poco sé de Jean Duvet. Sé que nació en 1485. Sé que está considerado como el primer gran grabador francés. Sé que sus obras transmiten un intenso y oscuro sentimiento religioso. Sé que en sus grabados se refleja su horror vacui, su incapacidad para dejar espacio sin llenar, un mínimo espacio en blanco para coger aire. Siempre son escenas llenas de gente. Escenas repletas de mil y un detalles que atrapan fácilmente la mirada del espectador. Escenas que equilibran mis noches, las noches en las que no puedo dormir y el silencio y el sosiego me rodean, me acorralan, me asaltan. 

domingo, 6 de julio de 2014

ENCUENTRO CONMIGO MISMO


El otro día vi a Álex Nortub por la calle. Le vi de lejos. Caminaba solo. Decidí seguirle. Hubo un momento en que se paró a ver un escaparte. También yo me paré y le observé durante un buen rato a cierta distancia. Desde donde me encontraba no podía ver a que tienda pertenecía el escaparate ante el que, ensimismado, permanecía Álex Nortub. Por su expresión de ceño fruncido y mirada entornada, pensé que sería una librería. Después echó a andar, y al poco tiempo me encontré a la altura del escaparate y pude comprobar que la tienda en cuestión era una charcutería. Carnes y fiambres era lo que había estado mirando Álex Nortub durante diez minutos. Seguí de nuevo sus pasos, que me llevaron hasta el portal de un edificio en ruinas. Allí entró Álex Nortub y le perdí de vista. Tras esperar un rato, decidí acercarme y empujar la puerta. Se abrió y me encontré con un solar inmenso. Me asomé. No había ni el menor rastro de Álex Nortub. Regresé a casa  decidido a cenar una ensalada con mucho aguacate.