lunes 9 de enero de 2012

SUPERCULPABLE, un artículo de Javier Marías


Me cuesta interesarme por novelas fascinadas con Internet y demás, para mí es como haberse fascinado en su día con la aviación o el teléfono, seguro que hubo obras dedicadas a exaltarlos que en el acto pasaron a un baúl de los olvidos. No me alegra que, como cuentan todos los profesores que conozco, sean del país que sean, la mayoría de estudiantes lleguen a la Universidad con un nivel cercano al del analfabetismo técnico. Ni que la cortesía y la discusión razonada hayan sido casi desterradas de la faz de España, y en cambio crezcan el puritanismo y el prohibicionismo. Y desde luego me sonrojo ante las argumentaciones imbéciles e inconsecuentes que abundan en las prensas y pantallas, en las ondas y el ciberespacio. En fin, me reconozco superculpable (no sé si de "melancolía"; de lo que se tercie). Lo he dicho en más de una ocasión: me siento un anacronismo, y es justo que así sea. Rebelarse contra ello es tarea interminable, de Sísifo. Y encima la veo ridícula, las más de las veces.

Artículo completo en el siguiente enlace:


6 comentarios:

Francis Black dijo...

Estoy bastante con Javier Marías, la gente se cachondea de mi móvil porque solo tiene despertador, anda y que se jodan, mucha imbecilidad, twitter facebook aplicaciones chorras y tanta mierda para no decir nada.

ÁLEX NORTUB dijo...

Sí. Me pasa lo mismo. Mi móvil tiene 8 años, despertador y poco más. No tengo pensado cambiarlo mientras siga funcionando correctamente, para llamar y recibir llamadas. También yo he sufrido el cachondeo indiscriminado al sacar mi móvil vintage del bolsillo. Hay mucha tontería entorno a Internet y las nuevas tecnologías. Quieren que sintamos la necesidad de estar a la última en todo. "Anda y que se jodan" es una buena frase. La suscribo.

39escalones dijo...

Me apunto a la frase. Reconozco estar pegado más a ciertas innovaciones tecnológicas -eso sí, únicamente a las que me permiten acceder en mayor medida y con mayor rapidez al cine visto o leído-, pero en general permanezco alejado e ignorado por parte de la gran mayoría. No sé ni qué coño es un smartphone o como se llamen esos cachivaches. Lo mismo que jamás ha habido tantos medios de comunicación para contar menos cosas, ahora abundan los mecanismos para que la gente se comunique y no se dice más que tontadas. Vivimos más deprisa, tanto que a veces ni nos enteramos, pero no vivimos mejor.
Saludos

viktor dijo...

En casa tenemos un móvil familiar, uno. Tiene el número escrito en papel y pegado con cinta adhesiva transparente en la parte de atrás, según se mire. Con eso basta y sobra para llevárselo cuando verdaderamente hace falta.

Estoy con Javier Marías. ¿Cómo vivir una vida tan breve sin vivir en y de los siglos pasados?

Acabé recién y recomiendo el libro de Jordi Llovet, que me ha llevado a iniciar la compra y lectura de las Obras Completas de Walter Benjamin, cuya lectura permite evitar la atrofia cerebral a la que nos lleva la religión tecnológica del pulgar deslizante en la que vivimos de puntillas.

La admirable Odisea en hexámetros, un canto antes de dormir. Con ese libro bastaría para la educación primaria, afirmo.

Y vivan Friedrich Schlegel y su hermano A.W. (que no eran dos hermanos ciclistas, como algunos creen).

Feliz 1812.

Álex Nortub dijo...

"¿Y si la era digital no fuera nada?" Es el título de un artículo muy bueno de Andrés Ibáñez, donde dice que Internet terminará por cansarnos, que la fiebre digital remitirá poco a poco y todo se irá normalizando. Puede leerse aquí: http://www.fronterad.com/?q=node/3395

Si ya lo decía yo en una de mis frasecollages, "Internet es un perro con memoria de universo", y puede morder, también bostezar, y levantar la pata, y rascarse las pulgas. Un bicho más.

Viktor, a que libro de Llovet te refieres? ¿Adiós a la universidad. El eclipse de las humanidades? Aún no lo he leído, pero le tengo muchas ganas. Pronto.

Feliz 22.012 a todos!

viktor dijo...

Oh, Álex Nortub, el que ofrece posada al pasar de la vía,
ése es el libro de Jordi Llovet al que yo me refiero.
Que su lectura te sea gustosa, muy placentera,
pues es muy bueno y tranquilo y contiene papel que no pesa.