jueves, 13 de septiembre de 2012

LEER BAJO TIERRA (Fragmento de una conversación con Pablo Gallo)

Pablo Gallo soñando con lectores de metro


El otro día estuve chateando con el dibujante y pintor Pablo Gallo.
Fue un chateo centrado en su próxima exposición en Barcelona,
que podrá verse en Pequod Llibres del 14 de septiembre al 14 de octubre.
Hoy dejo aquí un fragmento de esa conversación:

Tu próxima exposición en Barcelona lleva por título LEER BAJO TIERRA.
Sí, se trata de una serie de retratos de personas leyendo en el metro. Es una serie en la que he trabajado intermitentemente durante este año. Creo que siempre estará en proceso, si algún día la diese por terminada sería una serie inacabada. He realizado de momento unos 50 dibujos pero me gustaría hacer unos cien mil, convertirlo en una especie de inventario de lectores subterráneos. Quizá continúe durante mucho tiempo retratando intermitentemente a esa gente que lee en el metro, quizá hasta que me muera, cosa que espero que suceda dentro de muchísimos años o que no suceda nunca.

¿Eres también tú un lector subterráneo?
No, no, yo nunca leo en el metro, estoy demasiado ocupado observando a las personas que sí lo hacen. Tengo esa manía: siempre que subo a un vagón de metro busco a personas que estén leyendo. No viajo tranquilo hasta que una de esas personas aparece en mi campo de visión.

¿Y si no aparece ninguna?
Si hace falta recorro varios vagones hasta dar con una de esas personas. Es cuestión de tiempo, en el metro siempre aparece alguien con un libro entre las manos.

¿Y después? ¿Cómo continúa el proceso?
Observo con disimulo a la persona en cuestión durante unos minutos; me fijo sobre todo en la manera en que sus manos sujetan el libro y en la expresión de su rostro. Después fotografío a esa persona con mi teléfono móvil y, más tarde, en mi lugar de trabajo, realizo el retrato a partir de la imagen captada por el móvil.

Así que te conviertes en una especie de detective salvaje.
No exactamente, en realidad suelo imaginar que soy un asesino en serie, un asesino en serie de lectores de metro. Fantaseo con que les vigilo para acabar con ellos. Porque en el metro suele haber muy mala literatura, demasiado best-seller, demasiada novelucha histórica. Así que fantaseo con liquidar a esos lectores, que por otra parte son los responsables de que yo no pueda leer en el metro, pues siempre tengo que andar detrás de ellos y no me dejan ni un minuto de descanso. Aunque lo que en verdad me atrae de ellos a la hora de retratarles es verles ensimismados, absortos, como en otro mundo.

Podríamos decir entonces que esta serie de dibujos es fruto de una obsesión.
No hay duda, trabajo con lo que me obsesiona, las obsesiones son la mejor herramienta de trabajo que conozco. Tengo muchas obsesiones y nunca he tenido eso que llaman crisis creativa. Al contrario, creo que padezco de inspiración compulsiva, cosa que tampoco es buena, pues se suda mucho y termina uno el día muy mareado de tan inspirado que está.

Hablando de sudor, en todos estos retratos de lectores de metro juegas con esos chorretones que parecen dejar el dibujo inacabado, como si los personajes se estuviesen derritiendo.
Bueno, eso, casi sin darme cuenta, se ha ido convirtiendo en una especie de sello en muchos de mis dibujos. Pero cuando se trata de retratar a lectores creo que cobra mayor sentido, pues sus identidades parecen diluirse en las palabras que leen, están absortos en el texto, algunos tan concentrados que parece que vayan a desaparecer o a sufrir una combustión espontánea.

Entonces no es sólo un recurso característico de esta serie de dibujos que expondrás en Barcelona.
No, es algo que utilizo con frecuencia, supongo que le da cierta homogeneidad a lo que hago, pero no es algo sobre lo que haya reflexionado. Es otra obsesión, como la de trabajar en serie, desarrollar un idea y dibujar sobre ella hasta desfallecer, y al final todo está más relacionado de lo que uno pueda imaginar, todo pertenece a la misma construcción, a un laberinto en el que uno entró hace tiempo y del que ya nunca podrá salir.


2 comentarios:

Francis Black dijo...

Muy interesante , me gusta el tema y la exposición es en la librería en que Flavia presentó el libro y en la que una chica te miraba a ti desde fuera aunque yo creí que me miraba a mi,me pasaré un día a comprar el nuevo de F.C y de paso mirare la exposición.

ÁLEX NORTUB dijo...

Sí, Francis, lo recuerdo y no hay duda de que aquella chica me miraba a mí.

Lo de Pablo Gallo tengo ganas de verlo en directo. Me pasaré el viernes por la inauguración, que además hace la presentación Eloy Fernández Porta, así que puede estar muy interesante.