sábado, 7 de mayo de 2011

LOS PINTORES TAMBIÉN MUEREN (2): Caspar David Friedrich

Monje a la orilla del mar, pintura de Caspar David Friedrich


7 de mayo, Caspar David Friedrich (1774-1840)

El pintor alemán Caspar David Friedrich conoció de cerca la muerte desde su más tierna infancia. Cuando tenía siete años falleció su madre, Sophia Dorotea. Un año más tarde, en 1782, fue su hermana Elisabeth quien murió. Años después también falleció su segunda hermana, María. Y, posiblemente, la mayor tragedia de su infancia sucedió en 1787 con la muerte de su hermano menor, Johann Chistoffer, a la edad de trece años; Caspar David Friedrich presenció cómo su hermano atravesaba el hielo de un lago congelado ahogandose poco después sin que él pudiese hacer nada por evitarlo.
Caspar David Friedrich, introvertido, melancólico y depresivo, padeció además un agresivo ataque de apoplejía en 1835, ataque que causó cierta parálisis en sus manos, reduciéndose así en gran medida su capacidad para pintar. A partir de entonces trabajó en pequeño formato y vivió en la pobreza, junto a su familia, pendiente de la caridad de sus amigos.
El 7 de mayo de 1840 Caspar David Friedrich murió en Dresde, en la más absoluta miseria y sumido en una melancolía feroz.
Fue enterrado en el cementerio de la Trinidad.


El caminante sobre el mar de nubes, pintura de Caspar David Friedrich