martes, 3 de abril de 2012

UNA FOTO DE AYER



No soy fotógrafo. Poco sé de fotografía. Pero ayer hice una foto de la que estoy contento. Todo lo contento que puede estar uno al hacer una foto sin ser fotógrafo. Que no es demasiado. Pero la dejo aquí. Por eso la dejo aquí. Si no estuviese contento, la habría borrado de la tarjeta de memoria. También la habría borrado de mi memoria. En cambio, ahora, permanece en todas las memorias que tengo cerca. La mía, la de la tarjeta de la cámara, la del ordenador. En la foto puede verse una árbol. Tumbado. Iluminado por el sol. Con un inesperado fondo oscuro. Así me lo encontré. En realidad parece una explosión de enlaces neuronales. Un explosión de memoria. Una explosión de explosiones. O algo así.