martes, 4 de noviembre de 2008

ESPACIO DE ARTISTA (III): Balthus





El pintor Balthus (1908-2001)




Pocas son las fotografías en las que el pintor Balthus no aparece fumando. Puede aparecer también pintando, leyendo, charlando, mirando al horizonte como quien no quiere la cosa. Pero pocas son las fotografías en las que no aparece con un cigarrillo entre sus huesudos dedos o colgando de sus labios. Posaba el cigarrillo y daba unas pinceladas. Retocaba a menudo esas pinceladas con sus dedos. Los mismos dedos que un minuto después sujetarían el cigarrillo mientras, sentado, contemplaba el progreso del cuadro. Lo contemplaba y daba unas caladas. Caladas que parecían formar parte de su proceso creativo. Que ayudaban a que, en su cerebro, los pensamientos flotasen de manera ascendente como suaves porciones de humo.


Después estaban los gatos. Por algo llamaron a Balthus El rey de los gatos. Siempre había uno cerca. Merodeando alrededor de su caballete. Les enseñaba a no acercarse a sus pinturas y disolventes. Les enseñaba a estar sin molestar. Les enseñaba a observar sus cuadros. Y cuando maullaban de una forma extraña, sabía Balthus que no iba por el buen camino, que debía retocar sus últimas pinceladas. Lo mismo pasaba cuando Setsuko, su mujer, entraba en el estudio sigilosamente, como un gato más, y fruncía el ceño. Sabía Balthus entonces que no iba por el buen camino, que debía retocar sus últimas pinceladas. Además, cuando Setsuko veía que a Balthus se le cruzaba algún cuadro y adquiría su rostro cierta expresión de rabia, calmaba aquella desazón del pintor haciendo que se mirase en un espejito con el que, muy a menudo, ella se arreglaba las cejas.



















"Es posible ser realista de lo irreal y figurativo de lo invisible", Balthus

Jean Louis Barrault, Balthus y Albert Camus (1948)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una maravilla de post. Me gustaron las fotografías elegidas.

Net

jazzcondelirium dijo...

me ha encantado conocer los más pequeños detalles (algunos) de la vida de éste singular artista. Gatos y espejos, ummm buena combinación. Felicitarte por tu post....
abrazos

el lector dijo...

Juan Carlos Onetti eligió vivir su vida en la cama, bebiendo -alcohol- fumando -tabaco- y escribiendo (supongo que también leyendo).

Está mitificada la idea de la acción...